Las tres cosas menos útiles que compré

Como digo siempre, al ser padres primerizos se paga la novatada en muchos sentidos, pero sobretodo a la hora de comprar cosas que en tu cerebro de embarazada happy flower crees que os serán muy útiles. Cuál es vuestra sorpresa al ver una vez ha nacido en señor bajito o la señora bajita, que no es que sean poco útiles, es que directamente ni las miráis, así que os resignáis a guardarlas por si con el siguiente retoño hay más suerte, o las vendéis/ regaláis.

Hablando con Papá Vikingo, se me ocurrió hacer una lista de las cosas que si lo hubiera sabido antes, cosa que no podía porqué soy primeriza, no hubiera comprado. Hay gente que te da consejo, que te dice que no compres esto o aquello, pero al final supongo que lo tienes que ver tu misma, porque alomejor tu bebé si que lo utiliza, y la verdad, de todo lo que he visto inútil tener nadie me habia avisado.

La cuna

Con toda la ilusión del mundo compramos una cunita de colecho, ya que estábamos decididos a practicarlo. Pues bien, no ha hecho ni una siesta, ni media hora, nada, nada en esa cunita, eso si, nos servia muy bien para dejar los cojines dentro y para que Rumba se escondiera debajo cuando escuchaba algún petardo. Sé que hay niños que si la han utilizado y como depende bastante de cada bebé, nosotros la hemos guardado para los futuros, por si no son tan intensos como L, aunque la verdad es que me encanta tenerla en la cama conmigo. En definitiva, si no la tuviéramos tampoco pasaría nada. Evidentemente al hablar de la cuna de colecho, hablo igual de sus juegos de sábanas, el nórdico, los móvile y su larga lista de posibles complementos.

 

El parque

Nuestro parque era cuna alta y parque, lo compramos pensando que al tener la cunita de colecho en la habitación, necesitaríamos algún sito donde dejarla en el comedor y no era viable ir moviendo la de colecho de un lado para otro, porqué casi no cabía por los marcos de las puertas, y yo con una mano y la niña en otra liaba unos espectáculos dignos de ser grabados. Total, para que después Miss Cheeks ni oliera la cuna, pero yo era optimista y tuve esperanza durante un tiempo.

Leo esto y no puedo dejar de reír de lo ingenuos que fuimos pensando que Miss Cheeks dormiría siestas en el comedor, en la cunita, en nuestra cama… Ha empezado a dormir siestas sin mí a los ocho meses, ocho! Y lo de sin mí significa que previamente la duermo en la teta, me tumbo con ella en la cama, la tumbo, le doy más teta y alomejor y solo alomejor, puedo huir un ratito. En fin, que como digo, todo esto no lo sabíamos, y nos pareció indispensable tenerlo.

 

Bañera cambiador

Si hay algo que nos ha costó de coger y decidir fue la bañera, porqué si los lavabos son pequeños y encima tienen bidé, ya  estás perdido. No hay manera humana de meter una bañera dentro, es que no la hay. Nosotros entrábamos y sacábamos cada día la bañera, un armatoste, porqué yo me emperré en que la quería con cambiador, no sé porqué ciertamente. Más tarde compramos una de esas plegables y fue nuestra salvación, la poníamos encima del mármol de la pica cuando Miss Cheeks aun no se aguantaba sola sentada, más que nada para no destrozarnos la espalda y las rodillas. A la que ya se aguantó la empezamos a poner dentro de nuestra bañera que aunque tengamos que estar agachados igual,  no hace falta estar cogiendo a la niña y no salimos del lavabo en modo Quasimodo necesitando a un quiropráctico después de cada baño.

 

Hay bastantes cosas que hemos utilizado poco o casi nada, pero que sé de buena tinta que ha sido por cómo es la pequeña dictadora, porqué el carro por ejemplo, lo ha usado bien poco, es más, creo que hará como tres o cuatro meses que está plegado y guardado, porque no lo utilizamos, a pesar de que salimos a andar cada día durante una hora y a parte durante el día vamos a comprar y a hacer recados. Me refiero a que no estamos en casa todo el día, salimos bastante y nunca vamos con carro y Miss Cheeks no es peso pluma, para que engañarnos. No utilizamos carro porqué porteamos a todas horas, en cualquier lugar, con fular elástico al principio, fular tejido por casa, bandolera a ratos cortos como ir al súper y mochila para salir a andar con Rumba. El nido, por ejemplo fue otra de las cosas que de normal se le da bastante uso, pues bien, para variar con nosotros no funcionó, pero fue directamente porqué L no toleraba siesta alguna que no fuera en mis brazos. Ojo que ahora me vuelvo loca de alegría porqué puedo soltarla de vez en cuando. Y aquí mi reflexión, cómo han cambiado mis fuentes de alegría, y lo rápido que me vengo arriba cuando tengo media horita para mí, qué?

Pues bueno, esta es mi pequeña lista de cosas totalmente inútiles para nosotros, no quiero decir con esta lista que comprar la cuna de colecho sea una tonteria, porqué hay niños benditos que las toleran bien y no tienen el síndrome de la cama de clavos como aquí la secretaria, o hay familias que tienen un lavabo más amplio que el nuestro y pueden tener una bañera cambiador (a mi me encantan las de madera), y no se ven obligados a tener una bañera en modo Tuareg, viviendo en estado nómada cada día, de la habitación al lavabo, del lavabo a la habitación y así infinitamente hasta que te cansas y la vendes, como en nuestro caso y ya.

En fin, que si estáis en la dulce espera, por mucho que yo o la gente os diga, vais a hacer lo que os parezca mejor, porqué aun que te digan, siempre tienes la esperanza de que lo utilizarás. ¿Será porqué siempre en la tele, el cine y en todos lados pintan maternidades idílicas con niños que duermen mucho y muy seguido, sin necesidad de brazos ni teta? ¿Hay cosas realmente indispensables o es lo que nos “hacen” creer? Es un tema que me ronda mucho desde que he sido madre.

See you soon!

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Mis cinco libros indispensables para el primer año de maternidad

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena

La otra noche mientras leía, miré la mesita de noche y vi que tenía  seis libros y absolutamente todos eran sobre maternidad, crianza o lactancia. Entonces pensé en lo mucho que me han ayudado algunos de esos libros y otros que tengo en la librería, donde en mi sección solamente hay libros de maternidad y crianza, libros de cocina vegetariana y vegana y libros en inglés. Como alguno de esos libros han sido muy importantes para mí, me he decidido a escribir este post, por si puede servir de ayuda a alguien.

Lactancia Materna

El primer libro que me ayudó muchísimo fue el de Un regalo para toda la vida de Carlos González, aun que sé que hay más, y a algunos ya les tengo el ojo echado, este me ayudó mucho. Pienso sinceramente que si no me hubiera leído este libro ahora mismo Miss Cheeks tomaría biberón y la lactancia materna hubiera fracasado al primer mes. Me gustó su manera de explicar las cosas, sus ejemplos prácticos que pude debatir con mi pareja y hacer que él tuviera los conceptos igual de claros que yo. Es muy tranquilizador el saber que te apoyan sin cuestionar tu capacidad para generar leche, que sepan lo que son las crisis de crecimiento y no crean que por arte de magia se te han secado los pechos o que entiendan que las tetas no tienen fecha de caducidad porque a los seis meses la leche sigue siendo igual de buena, nutritiva e importante que al principio.

El segundo es Somos la leche de Alba Padró y lo compré con la lactancia ya establecida con éxito, creo que Miss Cheeks ya tenia unos 5 meses y supongo que por eso no lo considero tanto mi salvación en cuanto al principio de lactar. A pesar de eso, cuando lo leí pensé en lo bien que me hubiera venido unos meses atrás. Es muy explícito, habla de casos y problemas concretos, lo leí en dos días, y mira que Miss Cheeks es absorbente! Me gustó muchísimo, es uno de esos libros que sabes que volverás a leer, porqué no habla solamente del inicio de la lactancia, habla de todo el proceso y te sientes empoderada y acompañada. Supongo que al ser asesora de lactancia y atender las consultas de Miles de madres en Alba Lactancia Materna, ha visto y oído de todo, y por eso este libro es tan completo. Desde mi punto de vista no se deja nada en el tintero, y a pesar de haberlo leído ya, ahora estoy releyendo algunas partes por las dudas y preguntas que me han surgido en esta etapa en la que nos encontramos Miss Cheeks y yo. Sin duda es un libro que debe ocupar un sitio importante en tu librería particular, yo lo recomiendo a toda embarazada que me dice que tiene intención de dar el pecho a su bebé.

Baby led weaning

El libro de El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett fue el primer libro que leí sobre BLW, es cierto que ya hacía tiempo que estaba en grupos de Facebook sobre el método, y en instagram seguía a bastantes cuentas sobre ello, pero este libro me dejó pensando mucho y eso me encanta de un libro. Me dejó pensando y analizando el comportamiento humano, el instinto que tenemos silenciado en muchos casos por la vida que llevamos, porqué no habla solamente de los beneficios del blw, habla también de porqué estamos preparados para ello, relaciona la lactancia materna, la evolución humana y nuestras características físicas que denotan cuál seria la forma más natural de empezar a alimentarnos. Lo que también me gustó es que expone los riesgos que puede tener, al igual que los purés y da las pautas de “seguridad” a seguir, como los imprescindibles para adentrarse en el método. En resumen, este libro me gusta por la manera de enfocar la crianza, ya que lo hace desde un punto de vista muy natural, consciente y respetuoso. Pienso que también es un imprescindible.

Ya tenía la teoría, pero a parte de la práctica me faltaban recetas, así que primero me bajé la App de happyblwrecipes, que tiene bastantes recetas y luego compré el libro de Baby-led weaning (70 recetas) de Begoña Prats, creadora de la App que he comentado. La verdad es que al principio aclara algunas dudas sobre el blw, explica como introducir los alimentos o que requisitos son indispensables así que a parte de gustarme me ayudó a afianzar conceptos y a estar más segura.

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena, son ingredientes normales. Me gusta porqué hay bastantes recetas sin productos de origen animal, y encuentras muchas recetas con cereales, que con el BLW, al no darles como norma papilla de cereales, a veces cuesta incorporar-los en el menú. Y la verdad, a mi la repostería me ha encantado!

Ahora mismo estoy leyendo entre otros, el libro de El niño no me come del pediatra Carlos González, y de momento me está gustando mucho. como todos sus libros habla y trata los “problemas” para comer desde la confianza y el respeto hacia el niño como persona, sin tratar de imponer nuestra opinión sin observar y ver con perspectiva lo que está pasando.

Aun que no es de BLW, me gustó mucho el libro de Mamá come sano de Júlio Basulto, ya que aborda los problemas de alimentación de las sociedades modernas, recomienda reducir el consumo de alimentos de origen animal y procesados, todo esto de la mano de estudios científicos. A parte aclara dudas sobre nutrición en el embarazo y la lactancia y sobre madres vegetarianas. Y tengo para después, de este mismo autor, el libro de Se me hace bola, que tiene muy buena pinta.

 

Sueño

Recomiendo rotundamente a Rosa jové con su libro Dormir sin lágrimas. No se trata de un método, si estás buscando un libro que te de la clave para dormir a tu hijo, este no lo es, y te recomendaría que huyeras de esa clase de libros, sinceramente. Este libro ha sido otra vez la luz al final del túnel como me pasó con la lactancia, es un libro que explica qué y cómo es el sueño de un bebé (habla también del sueño hasta los 6 años y algo de la edad adulta), por lo que si vives como en mi caso, de after constante porque tu bebe no “duerme bien”, te lo recomiendo mucho. Me tranquilizó ver que Miss Cheeks no era rara, que era sencillamente un bebé, y pude identificar cada etapa que ya había pasado o en la que se encuentra ahora y la verdad lo agradecí muchísimo.

Del tema suenño también otro libro fichado, a ver si me leo otro de los que me quedan y me hago con el próximo.

Estos han sido los libros que más me han ayudado al menos en estos primeros meses, pero tengo pensado otro post sobre los libros de crianza, que más me han gustado, ya que en el tema crianza es un poco distinto según la manera en la que quieras criar y ver crecer a tus hijos, (todas válidas). A mi me gusta todo muy natural, la crianza en brazos, con amor, con apego, el movimiento libre, la pedagogía Montessori, el mundo Warldorf o Pikler y evidentemente, los libros que recomendaré siguen esa senda. llibres