¿Por qué porteo?

Portear para sobrevivir al día a día.

Podría decir que solamente porteo porqué Mss cheeks es como un pequeño gremlin recién mojado, pero para ser sincera no es así. Cierto es que si fuera una de esas niñas benditas que solo comen y duermen en su cuna, sin necesidad de paseos exhibicionistas con alguna teta fuera y no tuviera “el síndrome de la cama de clavos”, en ese supuesto caso, portearíamos menos. La verdad es que digo que lo haríamos menos porqué incluso antes de decidir que empezábamos con la misión “expandir familia”, yo ya tenía claro que quería una camiseta de porteo. Tal era mi cabezonería con portear, que lo primero que compré fué un fular elástico, ni patucos ni body, un señor fular.

Ya me imaginaba yo con mi bebe, idílicamente bien peinada, con todo mi tronco superior tapado por una camiseta y alegremente paseando por el pueblo. Nada más lejos de la realidad, tuvimos alguna crisis con las bandoleras, ese primer fular elástico nos daba un calor infernal, la camiseta de porteo era muy incómoda para mi gusto, o puede ser que los 4,200kg de niña no estuvieran hechos para ese portabebés, pero la utilizamos solamente una vez en el hospital, y que decir de mi outfit a parte de que era totalmente al contrario de lo que una yo embarazada e inocentemente embelesada por las hormonas creía.

Al final decidí portear también en casa para sobrevivir, y vaya si funcionó! Pudimos volver a salir a pasear, a moverme con un poco de libertad y hacer alguna tarea, y Rumba, nuestra perrita, recuperó sus rutinas también; Y todo eso con Mss cheeks colgando cual koala.

Durante las temidas crisis o brotes de crecimiento hemos vivido pegadas a la bandolera, si algún día ha tenido dolor de barriga, la bandolera nos ha ayudado mucho, igual que con los cólicos y las noches en las que Mss cheeks decidía que no quería dormir más, pero tampoco quería que me quedara sentada con ella en brazos, el fular nos ha ayudado mucho. Y que decir de la mochila, que consiguió que se durmiera sin un pezón en la boca como hace siempre. La verdad es que el porteo nos ha dejado ver la luz en este día a día tan nuestro y caótico. Debo reconocer que es un poco adictivo, porqué notar a mi bebé tan cerca hace que me sorprenda a mí misma acariciando su espalda como cuando acariciaba mi barriga con ella dentro, exterogestación lo llaman, y es un sentimiento de apego indescriptible.

Reflexionando al escribir este post, creo que como quería caldo, la vida me dió dos tazas, y nació ella, Mss cheeks, la niña eternamente colgada de alguna de mis extremidades o pechos, la que me hizo tener un arsenal de portabebés y complementos digno de una tienda de porteo y la que nos ha hecho los más felices del mundo.

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I am a dairy mom

No se trata de teta o biberón, se trata de alimentar a mi hij@. Stop sexualización!

El otro día mientras estaba dando de mamar a mss cheeks y al ver que se dormía, cogí mi móvil para hacer lo que hacemos todas, ojear instagram. De entre todas las publicaciones de preciosos bebés, barriguitas en su cuenta atrás, juguetes montessori y una larga lista de temas relacionados con bebés (hay que ver como cambian las preferencias de una), me topé con una imagen de @verdeliss dando de mamar a una de sus pequeñas de 21 meses.

Cual fue mi sorpresa al leer todo los comentarios, asquerosamente sexistas que ella misma compartió para dar cara a un problema real: Amamantar molesta, y lo peor es que no molesta a la madre, lo hace a un sector de la sociedad, un sector por otro lado que no sé en que época ha quedado estancado, ya que el acto de amamantar es natural del ser humano como mamífero.

Yo amamanto a mi cría con mis pechos que cumplen con su función, alimentar y nutrir. Alimento a mi hija con mi leche porqué somos mamíferos, porqué un mamífero, por definición, presenta glándulas mamarias que solo son funcionales en las hembras y que éstas utilizan para alimentar a sus crías. Y básicamente también lo hago porqué me da la gana, porqué creo que es lo mejor que puedo ofrecerle y porqué me gusta.

Esto no se trata de teta o biberón, cada madre hace lo que considera mejor, pero al igual que no se es menos madre por dar el biberón, haber parido por cesárea, o por no colechar, no se es una “guarra” ni una mala madre inconsciente, exhibicionista, creadora de traumas y rompedora de cadenas (GOT, vuelve a mí), por dar la teta.

Al final, a toda esa gente que con buenas palabras llenas de incultura y mala leche te dice, ¿aun con la teta? Que vicio tiene!, solo me queda responderles que tienen razón, que a los 18 se la quito sin falta!

#iamadairymom