Mis cinco libros indispensables para el primer año de maternidad

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena

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La otra noche mientras leía, miré la mesita de noche y vi que tenía  seis libros y absolutamente todos eran sobre maternidad, crianza o lactancia. Entonces pensé en lo mucho que me han ayudado algunos de esos libros y otros que tengo en la librería, donde en mi sección solamente hay libros de maternidad y crianza, libros de cocina vegetariana y vegana y libros en inglés. Como alguno de esos libros han sido muy importantes para mí, me he decidido a escribir este post, por si puede servir de ayuda a alguien.

Lactancia Materna

El primer libro que me ayudó muchísimo fue el de Un regalo para toda la vida de Carlos González, aun que sé que hay más, y a algunos ya les tengo el ojo echado, este me ayudó mucho. Pienso sinceramente que si no me hubiera leído este libro ahora mismo Miss Cheeks tomaría biberón y la lactancia materna hubiera fracasado al primer mes. Me gustó su manera de explicar las cosas, sus ejemplos prácticos que pude debatir con mi pareja y hacer que él tuviera los conceptos igual de claros que yo. Es muy tranquilizador el saber que te apoyan sin cuestionar tu capacidad para generar leche, que sepan lo que son las crisis de crecimiento y no crean que por arte de magia se te han secado los pechos o que entiendan que las tetas no tienen fecha de caducidad porque a los seis meses la leche sigue siendo igual de buena, nutritiva e importante que al principio.

El segundo es Somos la leche de Alba Padró y lo compré con la lactancia ya establecida con éxito, creo que Miss Cheeks ya tenia unos 5 meses y supongo que por eso no lo considero tanto mi salvación en cuanto al principio de lactar. A pesar de eso, cuando lo leí pensé en lo bien que me hubiera venido unos meses atrás. Es muy explícito, habla de casos y problemas concretos, lo leí en dos días, y mira que Miss Cheeks es absorbente! Me gustó muchísimo, es uno de esos libros que sabes que volverás a leer, porqué no habla solamente del inicio de la lactancia, habla de todo el proceso y te sientes empoderada y acompañada. Supongo que al ser asesora de lactancia y atender las consultas de Miles de madres en Alba Lactancia Materna, ha visto y oído de todo, y por eso este libro es tan completo. Desde mi punto de vista no se deja nada en el tintero, y a pesar de haberlo leído ya, ahora estoy releyendo algunas partes por las dudas y preguntas que me han surgido en esta etapa en la que nos encontramos Miss Cheeks y yo. Sin duda es un libro que debe ocupar un sitio importante en tu librería particular, yo lo recomiendo a toda embarazada que me dice que tiene intención de dar el pecho a su bebé.

Baby led weaning

El libro de El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett fue el primer libro que leí sobre BLW, es cierto que ya hacía tiempo que estaba en grupos de Facebook sobre el método, y en instagram seguía a bastantes cuentas sobre ello, pero este libro me dejó pensando mucho y eso me encanta de un libro. Me dejó pensando y analizando el comportamiento humano, el instinto que tenemos silenciado en muchos casos por la vida que llevamos, porqué no habla solamente de los beneficios del blw, habla también de porqué estamos preparados para ello, relaciona la lactancia materna, la evolución humana y nuestras características físicas que denotan cuál seria la forma más natural de empezar a alimentarnos. Lo que también me gustó es que expone los riesgos que puede tener, al igual que los purés y da las pautas de “seguridad” a seguir, como los imprescindibles para adentrarse en el método. En resumen, este libro me gusta por la manera de enfocar la crianza, ya que lo hace desde un punto de vista muy natural, consciente y respetuoso. Pienso que también es un imprescindible.

Ya tenía la teoría, pero a parte de la práctica me faltaban recetas, así que primero me bajé la App de happyblwrecipes, que tiene bastantes recetas y luego compré el libro de Baby-led weaning (70 recetas) de Begoña Prats, creadora de la App que he comentado. La verdad es que al principio aclara algunas dudas sobre el blw, explica como introducir los alimentos o que requisitos son indispensables así que a parte de gustarme me ayudó a afianzar conceptos y a estar más segura.

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena, son ingredientes normales. Me gusta porqué hay bastantes recetas sin productos de origen animal, y encuentras muchas recetas con cereales, que con el BLW, al no darles como norma papilla de cereales, a veces cuesta incorporar-los en el menú. Y la verdad, a mi la repostería me ha encantado!

Ahora mismo estoy leyendo entre otros, el libro de El niño no me come del pediatra Carlos González, y de momento me está gustando mucho. como todos sus libros habla y trata los “problemas” para comer desde la confianza y el respeto hacia el niño como persona, sin tratar de imponer nuestra opinión sin observar y ver con perspectiva lo que está pasando.

Aun que no es de BLW, me gustó mucho el libro de Mamá come sano de Júlio Basulto, ya que aborda los problemas de alimentación de las sociedades modernas, recomienda reducir el consumo de alimentos de origen animal y procesados, todo esto de la mano de estudios científicos. A parte aclara dudas sobre nutrición en el embarazo y la lactancia y sobre madres vegetarianas. Y tengo para después, de este mismo autor, el libro de Se me hace bola, que tiene muy buena pinta.

 

Sueño

Recomiendo rotundamente a Rosa jové con su libro Dormir sin lágrimas. No se trata de un método, si estás buscando un libro que te de la clave para dormir a tu hijo, este no lo es, y te recomendaría que huyeras de esa clase de libros, sinceramente. Este libro ha sido otra vez la luz al final del túnel como me pasó con la lactancia, es un libro que explica qué y cómo es el sueño de un bebé (habla también del sueño hasta los 6 años y algo de la edad adulta), por lo que si vives como en mi caso, de after constante porque tu bebe no “duerme bien”, te lo recomiendo mucho. Me tranquilizó ver que Miss Cheeks no era rara, que era sencillamente un bebé, y pude identificar cada etapa que ya había pasado o en la que se encuentra ahora y la verdad lo agradecí muchísimo.

Del tema suenño también otro libro fichado, a ver si me leo otro de los que me quedan y me hago con el próximo.

Estos han sido los libros que más me han ayudado al menos en estos primeros meses, pero tengo pensado otro post sobre los libros de crianza, que más me han gustado, ya que en el tema crianza es un poco distinto según la manera en la que quieras criar y ver crecer a tus hijos, (todas válidas). A mi me gusta todo muy natural, la crianza en brazos, con amor, con apego, el movimiento libre, la pedagogía Montessori, el mundo Warldorf o Pikler y evidentemente, los libros que recomendaré siguen esa senda. llibres

BLW, empezamos?

Los básicos para empezar

Ya expliqué cómo descubrimos el BLW, pero no conté sus principios básicos o indispensables ni como nos ha funcionado este primer mes, así que aquí os dejo un poco el resumen de esta primera toma de contacto.

Su principal alimento sigue siendo la leche.

A estas alturas todas aquellas personas que se hayan interesado por este método ya tendrán grabado a fuego en su mente los cuatro requisitos indispensables para empezar cualquier alimentación complementaria. Quiero aclarar que su principal alimento sigue siendo la leche, la materna en nuestro caso, porqué veo que el concepto de “complementaria” le cuesta de entender a mucha gente. Esto se traduce en que antes de sentar a Mss Cheeks para comer con nosotros, yo le ofrezco pecho, ella come y se alimenta y luego prueba y se familiariza con la comida sólida. Y sí, luego vuelve a tomar teta porqué se queda relajada y le gusta.

¿Empezamos ya?

Para empezar con el BLW necesitamos cuatro básicos, primero que se aguante sentada sola, sin tambalearse ya que eso indica que los músculos de su espalda y cuello son lo suficientemente fuertes como para evitar atragantarse. El segundo requisito es que tenga seis meses, antes no es recomendable porqué su sistema digestivo no está preparado, a parte no hay prisa, con la leche están bien alimentados, ojo que no lo digo yo, lo dice la OMS. En tercer lugar, el niñ@ tiene que estar interesado por la comida. Con Mss Cheeks fue fácil porqué como siempre ha sido tan intensa, ha estado encima mío mientras comía, o los días que su majestad se despertaba benevolente conmigo y me daba un mini respiro para comer, en la trona evolutiva. Así que la ventaja de su intensidad es que siempre se ha sentado a “comer” con nosotros y se ha sentido integrada, por tanto el paso a comer ella sola fue muy fluido. Y que si te despistas te come hasta a ti, también influye. Por último, necesitaremos que haya perdido el reflejo de extrusión, que es el reflejo innato que tienen todos los bebés para evitar que ingieran algo que no sea líquido. Si con 6 meses y una semana o dos lo mantienen, no pasa nada, simplemente no están preparados aun, no es automático, como digo, cada niñ@ es un mundo.

Este último punto me hace reflexionar sobre las prisas y tempos que intentamos meter con calzador a los bebés desde que nacen. Se respeta más que un bebé no esté preparado para andar o para hablar que para ingerir sólidos, y para mí es un error. Deberíamos respetar más sus tiempos, pero son cosas de la sociedad supongo.

Una vez Mss Cheeks cumplió todos los requisitos, la sentamos en su trona, bien sentada y empezamos a ofrecerle los alimentos, de uno en uno, respetando la norma de los tres días por alimento para descartar alergias, y hasta hoy, a un día de cumplir los 7 meses hemos disfrutado de cada momento aunque también nos hemos asustado con cada arcada, sobre todo al principio, a pesar de que Mss Cheeks no ha hecho demasiadas. Pero al fin y al cabo, si cumplen todos los requisitos y la presentación de los alimentos es la adecuada, haciendo sticks o trozos grandes y manejables, solo queda confiar en ellos y en su instinto, que no son tontos. Y por supuesto no dejarlos nunca solos sin supervisión.

¡Calma mami!

Lejos de ser una guía para el BLW, solamente cuento nuestra experiencia porque creo que leer vivencias de otras madres y padres hace que confiemos más en nuestros bebés y les demos poco a poco su espacio respetando sus tiempos. Pero como ya dije en el otro post, no se es mejor ni peor por optar por una u otra clase de alimentación complementaria, y si no te sientes cómoda con el BLW, no pasa nada, no he visto a nadie con veinte años que solamente coma papilla!

Baby led weaning (BLW)

BLW o Alimentación autorregulada por el bebé

¿Cómo descubrimos el BLW?

No recuerdo muy bien ni cómo ni cuándo conocí el BLW, supongo que viendo algún vídeo de YouTube, pero sé que fue antes del embarazo. Tampoco le di mucha importancia más allá de comentárselo a Papi Vikingo, (que por aquél entonces ni era papi ni vikingo), y como no había ningún vástago con el que llevarlo a cabo, el tema quedó ahí. Sí que recuerdo que analizamos un poco el método y llegamos a la conclusión de que no era ninguna moda, que la moda son los minipimers y las trituradoras en todo caso, pero no fue un momento transcendental de nuestra historia.

Pero llegó el día, ese día en el que ya embarazada me dio la locura y la ansiedad ante el reto que supondría la maternidad, y empecé con las dudas y preguntas transcendentales tales como: ¿BLW o puré, pañales de tela o normales, cremas corporales bio o aceites naturales, ropa solamente de algodón orgánico o normal, cuna o en nuestra cama directamente, hamaca sí o hamaca no, chupete sí o no? Y Papi Vikingo, ya viéndose venir una crisis de carácter mundial orquestada por mis hormonas, me aconsejó ir a buscar algún libro, sabedor de que debido a mi naturaleza pragmática, por no decir histérica, necesito y me relaja encontrar y leer evidencias para no volverme ni volverle loco a él.

Encontramos el libro de “El niño ya come solo” de Gill Rapley y Tracey Murkett y me dejó claras muchas de mis dudas, que al fin y al cabo solo son dudas sociales. Quiero decir que son dudas que das por seguras ya que “de toda la vida” se han hecho las cosas de una u otra manera y las adquieres como propias, muchas veces sin replanteártelas al estar socialmente aceptadas y normalizadas. Me sorprendió leer por ejemplo, que los bebés alimentados con lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, tienen más facilidad para empezar con el BLW, debido al movimiento de la lengua al succionar el pecho, o que no es más seguro dar puré para que no se atraganten ya que se atragantan los mismos niños con los dos tipo de alimentación.

En definitiva, ese primer libro fue el que me abrió más si cabe la mente hacia el BLW, aunque lo que me ha ayudado mucho también han sido los grupos de facebook y los vídeos de YouTube, para no saltar como un luchador mejicano encima de la niña y hacerle una RCP de manual a la primera arcada o mueca, porqué una cosa es verdad, si no estás segur@, mejor no hacerlo, porqué sufrir “pa ná” es tontería.

En otro post hablaré de las ventajas e inconvenientes del BLW, de los libros que he leído y de nuestra experiencia este primer mes, que está siendo muy chula, ya os lo digo.