Baja por expulsivo y alumbramiento

Pues no señores y señoras, esto que tenemos no son bajas por maternidad, llamemos a las cosas por su nombre, son bajas por expulsivo y alumbramiento

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Según la RAE, maternidad es el estado o cualidad de madre y según el Gobierno, este estado o cualidad de madre dura unas 16 semanas, 17 si acumulas horas de lactancia. ¿Por qué somos las únicas mamíferas que deben abandonar a su cría cuando esta aun las necesita? Un dato importante es que Todos los mamíferos permanecen con sus madres como mínimo hasta que acaba el período de amamantamiento.

Entonces, ¿puede alguien explicarme porqué nosotros, los más listos del mundo mundial, abandonamos a la cría mucho antes de que ésta esté preparada? Por qué no lo entiendo. Y no hablo de pecho o biberón, hablo de sentido común, yo le doy el pecho a L y recuerdo cuando cumplió 16 semanas que pensé que me hubiera sido imposible dejarla, era (y es) tan dependiente de mí, no solo necesita a el pecho para comer, lo utilizaba y de echo lo sigue haciendo, para hacer un alto, parar y relajarse, sentirme cerca o conseguir dosis extra de mimos. Y de igual manera las madres que no dan el pecho tienen el mismo sentimiento de estar dejando a su bebé, muy frágil y dependiente aún, porqué nuestro instinto nos lo dice, nos dice que esto no está bien, que nuestro bebé aún nos necesita mucho.

Buscando información me sorprendió mucho la manera de actuar de las manadas de lobos, mientras la madre amamanta a los cachorros y ellos aún no comen sólidos, los demás miembros de la manada le llevan comida para que ella se dedique al 100% a sus pequeños. Una vez empiezan los lobeznos a comer sólido, la madre ya empieza a salir a cazar y siempre se queda otro miembro de la manada vigilando a los peques hasta que su madre vuelve. ¿Cómo puede ser que los Lobos estén mejor organizados para Esto de la maternidad que los humanos?
Creo que la respuesta es sencilla, porqué ellos no le ponen nombre a nada, los animales siguen su instinto, ese instinto que un día algún erudito, consideró que era malo seguir e impuso unas bajas mal llamadas “de maternidad” de 16 semanas. Pues no señores y señoras, esto que tenemos no son bajas por maternidad, llamemos a las cosas por su nombre, son bajas por expulsivo y alumbramiento, bajas que nos permiten volver a trabajar físicamente medio decentes, porqué nuestro cuerpo aún no está recuperado del todo, y psicológicamente ausentes por estar pensando en el bebé que tanto nos necesita.

Otro motivo que demuestra que estas bajas por maternidad son ridículas es que La OMS dice que la alimentación de los bebés debe de ser exclusivamente de leche y a demanda hasta los 6 meses, y a partir de entonces podemos empezar a introducir alimentos. Pero como aquí las bajas son de 16 semanas, antes de los tres meses ya ves a muchas madres que quieren seguir dándoles lactancia materna (que también es lo que recomiendo la OMS), ordeñándose día y noche, sin disfrutar realmente de lo bonito de la lactancia y de estos primeros meses de su bebé, para poder tener un banco de leche medianamente decente en el congelador.

Y después están las otras madres que antes de las 16 semanas les introducen alimentos para poder ser ellas quien se lo dé, porque tienen el sentimiento de perderse tantísimas cosas y tan importantes, que los introducen antes de tiempo. Y la verdad es que antes de los 6 meses los bebés no tienen el estómago preparado para nada que no sea leche. Es que volvemos a lo mismo, ningún mamífero le da a su cría nada que no sea leche hasta que no están preparados, pero los humanos sí. Los listos de turno.

De verdad, padres, madres, futuros padres y madres, abuelos y abuelas, tías y tíos, personas en general, debemos luchar para cambiar esto, porqué es una vergüenza, no puede ser, no podemos ser los animales más listos del planeta y ser los primeros en abandonar a nuestras crías y a no respetar sus tiempos de crecimiento, no puede ser.

Las tres cosas menos útiles que compré

Como digo siempre, al ser padres primerizos se paga la novatada en muchos sentidos, pero sobretodo a la hora de comprar cosas que en tu cerebro de embarazada happy flower crees que os serán muy útiles. Cuál es vuestra sorpresa al ver una vez ha nacido en señor bajito o la señora bajita, que no es que sean poco útiles, es que directamente ni las miráis, así que os resignáis a guardarlas por si con el siguiente retoño hay más suerte, o las vendéis/ regaláis.

Hablando con Papá Vikingo, se me ocurrió hacer una lista de las cosas que si lo hubiera sabido antes, cosa que no podía porqué soy primeriza, no hubiera comprado. Hay gente que te da consejo, que te dice que no compres esto o aquello, pero al final supongo que lo tienes que ver tu misma, porque alomejor tu bebé si que lo utiliza, y la verdad, de todo lo que he visto inútil tener nadie me habia avisado.

La cuna

Con toda la ilusión del mundo compramos una cunita de colecho, ya que estábamos decididos a practicarlo. Pues bien, no ha hecho ni una siesta, ni media hora, nada, nada en esa cunita, eso si, nos servia muy bien para dejar los cojines dentro y para que Rumba se escondiera debajo cuando escuchaba algún petardo. Sé que hay niños que si la han utilizado y como depende bastante de cada bebé, nosotros la hemos guardado para los futuros, por si no son tan intensos como L, aunque la verdad es que me encanta tenerla en la cama conmigo. En definitiva, si no la tuviéramos tampoco pasaría nada. Evidentemente al hablar de la cuna de colecho, hablo igual de sus juegos de sábanas, el nórdico, los móvile y su larga lista de posibles complementos.

 

El parque

Nuestro parque era cuna alta y parque, lo compramos pensando que al tener la cunita de colecho en la habitación, necesitaríamos algún sito donde dejarla en el comedor y no era viable ir moviendo la de colecho de un lado para otro, porqué casi no cabía por los marcos de las puertas, y yo con una mano y la niña en otra liaba unos espectáculos dignos de ser grabados. Total, para que después Miss Cheeks ni oliera la cuna, pero yo era optimista y tuve esperanza durante un tiempo.

Leo esto y no puedo dejar de reír de lo ingenuos que fuimos pensando que Miss Cheeks dormiría siestas en el comedor, en la cunita, en nuestra cama… Ha empezado a dormir siestas sin mí a los ocho meses, ocho! Y lo de sin mí significa que previamente la duermo en la teta, me tumbo con ella en la cama, la tumbo, le doy más teta y alomejor y solo alomejor, puedo huir un ratito. En fin, que como digo, todo esto no lo sabíamos, y nos pareció indispensable tenerlo.

 

Bañera cambiador

Si hay algo que nos ha costó de coger y decidir fue la bañera, porqué si los lavabos son pequeños y encima tienen bidé, ya  estás perdido. No hay manera humana de meter una bañera dentro, es que no la hay. Nosotros entrábamos y sacábamos cada día la bañera, un armatoste, porqué yo me emperré en que la quería con cambiador, no sé porqué ciertamente. Más tarde compramos una de esas plegables y fue nuestra salvación, la poníamos encima del mármol de la pica cuando Miss Cheeks aun no se aguantaba sola sentada, más que nada para no destrozarnos la espalda y las rodillas. A la que ya se aguantó la empezamos a poner dentro de nuestra bañera que aunque tengamos que estar agachados igual,  no hace falta estar cogiendo a la niña y no salimos del lavabo en modo Quasimodo necesitando a un quiropráctico después de cada baño.

 

Hay bastantes cosas que hemos utilizado poco o casi nada, pero que sé de buena tinta que ha sido por cómo es la pequeña dictadora, porqué el carro por ejemplo, lo ha usado bien poco, es más, creo que hará como tres o cuatro meses que está plegado y guardado, porque no lo utilizamos, a pesar de que salimos a andar cada día durante una hora y a parte durante el día vamos a comprar y a hacer recados. Me refiero a que no estamos en casa todo el día, salimos bastante y nunca vamos con carro y Miss Cheeks no es peso pluma, para que engañarnos. No utilizamos carro porqué porteamos a todas horas, en cualquier lugar, con fular elástico al principio, fular tejido por casa, bandolera a ratos cortos como ir al súper y mochila para salir a andar con Rumba. El nido, por ejemplo fue otra de las cosas que de normal se le da bastante uso, pues bien, para variar con nosotros no funcionó, pero fue directamente porqué L no toleraba siesta alguna que no fuera en mis brazos. Ojo que ahora me vuelvo loca de alegría porqué puedo soltarla de vez en cuando. Y aquí mi reflexión, cómo han cambiado mis fuentes de alegría, y lo rápido que me vengo arriba cuando tengo media horita para mí, qué?

Pues bueno, esta es mi pequeña lista de cosas totalmente inútiles para nosotros, no quiero decir con esta lista que comprar la cuna de colecho sea una tonteria, porqué hay niños benditos que las toleran bien y no tienen el síndrome de la cama de clavos como aquí la secretaria, o hay familias que tienen un lavabo más amplio que el nuestro y pueden tener una bañera cambiador (a mi me encantan las de madera), y no se ven obligados a tener una bañera en modo Tuareg, viviendo en estado nómada cada día, de la habitación al lavabo, del lavabo a la habitación y así infinitamente hasta que te cansas y la vendes, como en nuestro caso y ya.

En fin, que si estáis en la dulce espera, por mucho que yo o la gente os diga, vais a hacer lo que os parezca mejor, porqué aun que te digan, siempre tienes la esperanza de que lo utilizarás. ¿Será porqué siempre en la tele, el cine y en todos lados pintan maternidades idílicas con niños que duermen mucho y muy seguido, sin necesidad de brazos ni teta? ¿Hay cosas realmente indispensables o es lo que nos “hacen” creer? Es un tema que me ronda mucho desde que he sido madre.

See you soon!

Los bebés ajenos no se tocan

Sé que el título puede parecer de loca, pero es lo que pienso, aun que también hay gente que no piensa para nada como yo y no le importa que cojan y toquen a su bebé, y lo veo igual de bien y respetable que mi postura en cuanto al tema.

Mi madre siempre me dijo de pequeña que no tocara las manos de los bebés, porqué se las ponen en la boca y yo podía (seguro) tener suciedad, lo entendí perfectamente y desde entonces nunca les toco las manos a los bebés ajenos. Si yo con tres años entendí eso,¿me puede explicar alguien porqué la gente no lo entiende aunque se lo haya dicho mil veces? Porqué desde que llegó Miss Cheeks la verdad es que no tengo filtro para las cosas relacionadas con ella y si no me gusta algo lo digo, siente bien o mal.

Me pueden y ciertamente lo hacen, tachar de exagerada, decirme que no puedo tenerla en una burbuja (cosa que no pretendo), que los gérmenes son buenos y mil opiniones más, pero no me gusta que la gente con las manos con las que ha fumado, ha tocado dinero (que hay hasta caca en él, pero caca caca eh, excrementos de persona), o con las manos con las que se han rascado partes de lado oscuro de su cuerpo, toquen a mi hija.

“No pero si no he tocado nada sucio”. Me río yo de esta frase, a ver, perdona… has tocado la maneta del coche? Dinero? La cinta de las escaleras mecánicas? Una carta de un restaurante? Un pomo de una puerta? Los botones del ascensor? Has fumado? Has subido y bajado la taza del wc? Has acariciado a algún animal que no sea el nuestro? Te has rascado la nariz, las orejas o porqué no decirlo, el culo? Todas esas cosas normales para nosotros, están llenas, cargadas de bacterias y suciedad en general. ¿Tu chuparías alguna de esas cosas? Si la respuesta es no, que espero que lo sea, ¿Por qué tiene mi hija que chuparlo solamente porqué tú quieras cogerle la mano? No creo estar pidiendo algo extravagante, la verdad.

El porteo nos salvó

La ventaja del porteo y más en invierno, es que sus manos van dentro de mi chaqueta, así que en la calle evito algunas situaciones incómodas. Aun así, aun llevándola pegada a mí, dentro de la chaqueta y por tanto dentro de mi espacio personal, me he visto en algunas que me han dejado como se dice ahora, con el culo torcido.

Top 3 de situaciones inverosímiles

La primera fue un día que quisieron tocarle las pestañas, si si, las pestañas, es decir meterle un dedo en el ojo básicamente, porqué as tiene muy largas y bonitas (qué esto no solo lo digo yo con todo mi amor de madre, lo dice mucha gente) y la segunda fue cuando la persona tocadora en potencia, por suerte , pensé ilusa de mí, llevaba bolsas en las manos y por tanto no podía tocar a Miss Cheeks. Lo que me dejó con cara de acelga fue cuando esa persona enviada de Satanás decidió dedicarse a soplarle en la cara , y por tanto en mi cara también. Así, tal cual, sin anestesia. Pues bien, si alguien más cree que morimos de necesidad de oler su aliento, va equivocado, es más, pido por favor que no nos echen más el aliento. Gracias. Finalmente para acabar con esta serie de sucesos paranormales, quiero hablar del día que porteando y amamantando a la vez, que por cierto es mi día a día y lo hacemos en el súper o de paseo o en casa, una señora intentaba a toda costa tocarle la cara a Miss Cheeks sin pensar que, en un momento dado me podía tocar un pezón y que aunque no lo parezca, no es de mi agrado que gente a la que no conozco (y a la que conozco tampoco), me acaricien los pezones! He dicho.
Entiendo que Miss Cheeks es un caramelito, pero por Yoda y por Han Solo, un poco de sentido común! Un poco de respeto a mi espacio personal y al suyo, que aunque sea un bebé dudo que le guste que le toquen las pestañas, o que le pellizquen las piernas, que le soplen en la cara o que la molesten mientras come!

En fin, ahora es esto, pero en unos meses tendré que lidiar con los “ dame un beso!” “Oh no me quiere, no quiere darme un beso” “si me das un beso te doy una cosita” así que empezaré a coger fuerzas, y a afilar mi espada, que lo que nos queda promete!

Mis cinco libros indispensables para el primer año de maternidad

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena

La otra noche mientras leía, miré la mesita de noche y vi que tenía  seis libros y absolutamente todos eran sobre maternidad, crianza o lactancia. Entonces pensé en lo mucho que me han ayudado algunos de esos libros y otros que tengo en la librería, donde en mi sección solamente hay libros de maternidad y crianza, libros de cocina vegetariana y vegana y libros en inglés. Como alguno de esos libros han sido muy importantes para mí, me he decidido a escribir este post, por si puede servir de ayuda a alguien.

Lactancia Materna

El primer libro que me ayudó muchísimo fue el de Un regalo para toda la vida de Carlos González, aun que sé que hay más, y a algunos ya les tengo el ojo echado, este me ayudó mucho. Pienso sinceramente que si no me hubiera leído este libro ahora mismo Miss Cheeks tomaría biberón y la lactancia materna hubiera fracasado al primer mes. Me gustó su manera de explicar las cosas, sus ejemplos prácticos que pude debatir con mi pareja y hacer que él tuviera los conceptos igual de claros que yo. Es muy tranquilizador el saber que te apoyan sin cuestionar tu capacidad para generar leche, que sepan lo que son las crisis de crecimiento y no crean que por arte de magia se te han secado los pechos o que entiendan que las tetas no tienen fecha de caducidad porque a los seis meses la leche sigue siendo igual de buena, nutritiva e importante que al principio.

El segundo es Somos la leche de Alba Padró y lo compré con la lactancia ya establecida con éxito, creo que Miss Cheeks ya tenia unos 5 meses y supongo que por eso no lo considero tanto mi salvación en cuanto al principio de lactar. A pesar de eso, cuando lo leí pensé en lo bien que me hubiera venido unos meses atrás. Es muy explícito, habla de casos y problemas concretos, lo leí en dos días, y mira que Miss Cheeks es absorbente! Me gustó muchísimo, es uno de esos libros que sabes que volverás a leer, porqué no habla solamente del inicio de la lactancia, habla de todo el proceso y te sientes empoderada y acompañada. Supongo que al ser asesora de lactancia y atender las consultas de Miles de madres en Alba Lactancia Materna, ha visto y oído de todo, y por eso este libro es tan completo. Desde mi punto de vista no se deja nada en el tintero, y a pesar de haberlo leído ya, ahora estoy releyendo algunas partes por las dudas y preguntas que me han surgido en esta etapa en la que nos encontramos Miss Cheeks y yo. Sin duda es un libro que debe ocupar un sitio importante en tu librería particular, yo lo recomiendo a toda embarazada que me dice que tiene intención de dar el pecho a su bebé.

Baby led weaning

El libro de El niño ya come solo de Gill Rapley y Tracey Murkett fue el primer libro que leí sobre BLW, es cierto que ya hacía tiempo que estaba en grupos de Facebook sobre el método, y en instagram seguía a bastantes cuentas sobre ello, pero este libro me dejó pensando mucho y eso me encanta de un libro. Me dejó pensando y analizando el comportamiento humano, el instinto que tenemos silenciado en muchos casos por la vida que llevamos, porqué no habla solamente de los beneficios del blw, habla también de porqué estamos preparados para ello, relaciona la lactancia materna, la evolución humana y nuestras características físicas que denotan cuál seria la forma más natural de empezar a alimentarnos. Lo que también me gustó es que expone los riesgos que puede tener, al igual que los purés y da las pautas de “seguridad” a seguir, como los imprescindibles para adentrarse en el método. En resumen, este libro me gusta por la manera de enfocar la crianza, ya que lo hace desde un punto de vista muy natural, consciente y respetuoso. Pienso que también es un imprescindible.

Ya tenía la teoría, pero a parte de la práctica me faltaban recetas, así que primero me bajé la App de happyblwrecipes, que tiene bastantes recetas y luego compré el libro de Baby-led weaning (70 recetas) de Begoña Prats, creadora de la App que he comentado. La verdad es que al principio aclara algunas dudas sobre el blw, explica como introducir los alimentos o que requisitos son indispensables así que a parte de gustarme me ayudó a afianzar conceptos y a estar más segura.

Las recetas son bastante fáciles o al menos no son ingredientes como cuerno de unicornio y lagrimas fermentadas de sirena, son ingredientes normales. Me gusta porqué hay bastantes recetas sin productos de origen animal, y encuentras muchas recetas con cereales, que con el BLW, al no darles como norma papilla de cereales, a veces cuesta incorporar-los en el menú. Y la verdad, a mi la repostería me ha encantado!

Ahora mismo estoy leyendo entre otros, el libro de El niño no me come del pediatra Carlos González, y de momento me está gustando mucho. como todos sus libros habla y trata los “problemas” para comer desde la confianza y el respeto hacia el niño como persona, sin tratar de imponer nuestra opinión sin observar y ver con perspectiva lo que está pasando.

Aun que no es de BLW, me gustó mucho el libro de Mamá come sano de Júlio Basulto, ya que aborda los problemas de alimentación de las sociedades modernas, recomienda reducir el consumo de alimentos de origen animal y procesados, todo esto de la mano de estudios científicos. A parte aclara dudas sobre nutrición en el embarazo y la lactancia y sobre madres vegetarianas. Y tengo para después, de este mismo autor, el libro de Se me hace bola, que tiene muy buena pinta.

 

Sueño

Recomiendo rotundamente a Rosa jové con su libro Dormir sin lágrimas. No se trata de un método, si estás buscando un libro que te de la clave para dormir a tu hijo, este no lo es, y te recomendaría que huyeras de esa clase de libros, sinceramente. Este libro ha sido otra vez la luz al final del túnel como me pasó con la lactancia, es un libro que explica qué y cómo es el sueño de un bebé (habla también del sueño hasta los 6 años y algo de la edad adulta), por lo que si vives como en mi caso, de after constante porque tu bebe no “duerme bien”, te lo recomiendo mucho. Me tranquilizó ver que Miss Cheeks no era rara, que era sencillamente un bebé, y pude identificar cada etapa que ya había pasado o en la que se encuentra ahora y la verdad lo agradecí muchísimo.

Del tema suenño también otro libro fichado, a ver si me leo otro de los que me quedan y me hago con el próximo.

Estos han sido los libros que más me han ayudado al menos en estos primeros meses, pero tengo pensado otro post sobre los libros de crianza, que más me han gustado, ya que en el tema crianza es un poco distinto según la manera en la que quieras criar y ver crecer a tus hijos, (todas válidas). A mi me gusta todo muy natural, la crianza en brazos, con amor, con apego, el movimiento libre, la pedagogía Montessori, el mundo Warldorf o Pikler y evidentemente, los libros que recomendaré siguen esa senda. llibres

BLW, empezamos?

Los básicos para empezar

Ya expliqué cómo descubrimos el BLW, pero no conté sus principios básicos o indispensables ni como nos ha funcionado este primer mes, así que aquí os dejo un poco el resumen de esta primera toma de contacto.

Su principal alimento sigue siendo la leche.

A estas alturas todas aquellas personas que se hayan interesado por este método ya tendrán grabado a fuego en su mente los cuatro requisitos indispensables para empezar cualquier alimentación complementaria. Quiero aclarar que su principal alimento sigue siendo la leche, la materna en nuestro caso, porqué veo que el concepto de “complementaria” le cuesta de entender a mucha gente. Esto se traduce en que antes de sentar a Mss Cheeks para comer con nosotros, yo le ofrezco pecho, ella come y se alimenta y luego prueba y se familiariza con la comida sólida. Y sí, luego vuelve a tomar teta porqué se queda relajada y le gusta.

¿Empezamos ya?

Para empezar con el BLW necesitamos cuatro básicos, primero que se aguante sentada sola, sin tambalearse ya que eso indica que los músculos de su espalda y cuello son lo suficientemente fuertes como para evitar atragantarse. El segundo requisito es que tenga seis meses, antes no es recomendable porqué su sistema digestivo no está preparado, a parte no hay prisa, con la leche están bien alimentados, ojo que no lo digo yo, lo dice la OMS. En tercer lugar, el niñ@ tiene que estar interesado por la comida. Con Mss Cheeks fue fácil porqué como siempre ha sido tan intensa, ha estado encima mío mientras comía, o los días que su majestad se despertaba benevolente conmigo y me daba un mini respiro para comer, en la trona evolutiva. Así que la ventaja de su intensidad es que siempre se ha sentado a “comer” con nosotros y se ha sentido integrada, por tanto el paso a comer ella sola fue muy fluido. Y que si te despistas te come hasta a ti, también influye. Por último, necesitaremos que haya perdido el reflejo de extrusión, que es el reflejo innato que tienen todos los bebés para evitar que ingieran algo que no sea líquido. Si con 6 meses y una semana o dos lo mantienen, no pasa nada, simplemente no están preparados aun, no es automático, como digo, cada niñ@ es un mundo.

Este último punto me hace reflexionar sobre las prisas y tempos que intentamos meter con calzador a los bebés desde que nacen. Se respeta más que un bebé no esté preparado para andar o para hablar que para ingerir sólidos, y para mí es un error. Deberíamos respetar más sus tiempos, pero son cosas de la sociedad supongo.

Una vez Mss Cheeks cumplió todos los requisitos, la sentamos en su trona, bien sentada y empezamos a ofrecerle los alimentos, de uno en uno, respetando la norma de los tres días por alimento para descartar alergias, y hasta hoy, a un día de cumplir los 7 meses hemos disfrutado de cada momento aunque también nos hemos asustado con cada arcada, sobre todo al principio, a pesar de que Mss Cheeks no ha hecho demasiadas. Pero al fin y al cabo, si cumplen todos los requisitos y la presentación de los alimentos es la adecuada, haciendo sticks o trozos grandes y manejables, solo queda confiar en ellos y en su instinto, que no son tontos. Y por supuesto no dejarlos nunca solos sin supervisión.

¡Calma mami!

Lejos de ser una guía para el BLW, solamente cuento nuestra experiencia porque creo que leer vivencias de otras madres y padres hace que confiemos más en nuestros bebés y les demos poco a poco su espacio respetando sus tiempos. Pero como ya dije en el otro post, no se es mejor ni peor por optar por una u otra clase de alimentación complementaria, y si no te sientes cómoda con el BLW, no pasa nada, no he visto a nadie con veinte años que solamente coma papilla!

¿Existe el “cerebro de embarazada”?

El día que olvidé el apellido de Papi Vikingo

¿Habéis oído hablar de eso que llaman cerebro de embarazada? Se da evidentemente cuando una mujer está embarazada y dura más o menos hasta los dos años del niño/a. Se sabe que el cerebro sufre ciertos cambios químicos que a grandes rasgos, activan las partes más primitivas de éste, conectando a la madre con los instintos más primarios como huir de situaciones de peligro, anticiparse a posibles amenazas del entorno o ser más empática con los sentimientos y emociones, para entender mejor al futuro bebé y sus necesidades.

En mi caso lo noté yo y todo mi entorno.  Estando en el principio del embarazo, me vi con algún lapsus tonto que consideré normal teniendo en cuenta que siempre he sido un poco despistada, pero a medida que avanzaba la gestación, lo hacían también los despistes y ya empecé a temer que cualquier día me llevaría a un perro que no fuera el nuestro a casa o que me perdería en el súper.

Por suerte, Rumba nunca se vio en un Erasmus familiar ni yo vagué perdida por el súper, por el parquin sí, pero eso me pasa igualmente sin estar embarazada.

Como digo, eran pequeños despistes, dejar cosas en sitios extraños, no reconocer a gente que había conocido hacía poco, aunque creo que no reconocer a mi ginecólogo dos veces seguidas es más que un pequeño despiste. Pero nos lo tomábamos con humor, sobretodo Papi Vikingo, que tenía siempre una historia graciosa que contar los domingos en familia.

Fueron pasando los meses hasta que llegó el día que este buen hombre me estará recordando toda la vida, cuando una mujer nos preguntó cómo se llamaría la niña y cuál era el primer apellido, para según ella, cerciorarse de que combinaban perfectamente. Pues bien, tuve un cortocircuito que creo que hasta se oyó fuera de mi cabeza el choque de neuronas y es que ¡se me había olvidado el apellido de Papi Vikingo! Solo me salió señalarlo, como pasándole el marrón a él y decir sin perder la dignidad, “el suyo”.

Por suerte a las dos semanas nació Mss Cheeks y sólo volví a pasar vergüenza cuando en la sala de partos pregunté quién era el hombre que me había atendido. Era mi ginecólogo (again).

Así que desde aquí quiero romper una lanza a favor de todas las embarazadas con complejo de Dori.

Embarazadas y mamás olvidadizas del mundo, si no nos acordamos será que no era para tanto. Disfrutemos de los despistes, algunos hasta dan para un post!

Baby led weaning (BLW)

BLW o Alimentación autorregulada por el bebé

¿Cómo descubrimos el BLW?

No recuerdo muy bien ni cómo ni cuándo conocí el BLW, supongo que viendo algún vídeo de YouTube, pero sé que fue antes del embarazo. Tampoco le di mucha importancia más allá de comentárselo a Papi Vikingo, (que por aquél entonces ni era papi ni vikingo), y como no había ningún vástago con el que llevarlo a cabo, el tema quedó ahí. Sí que recuerdo que analizamos un poco el método y llegamos a la conclusión de que no era ninguna moda, que la moda son los minipimers y las trituradoras en todo caso, pero no fue un momento transcendental de nuestra historia.

Pero llegó el día, ese día en el que ya embarazada me dio la locura y la ansiedad ante el reto que supondría la maternidad, y empecé con las dudas y preguntas transcendentales tales como: ¿BLW o puré, pañales de tela o normales, cremas corporales bio o aceites naturales, ropa solamente de algodón orgánico o normal, cuna o en nuestra cama directamente, hamaca sí o hamaca no, chupete sí o no? Y Papi Vikingo, ya viéndose venir una crisis de carácter mundial orquestada por mis hormonas, me aconsejó ir a buscar algún libro, sabedor de que debido a mi naturaleza pragmática, por no decir histérica, necesito y me relaja encontrar y leer evidencias para no volverme ni volverle loco a él.

Encontramos el libro de “El niño ya come solo” de Gill Rapley y Tracey Murkett y me dejó claras muchas de mis dudas, que al fin y al cabo solo son dudas sociales. Quiero decir que son dudas que das por seguras ya que “de toda la vida” se han hecho las cosas de una u otra manera y las adquieres como propias, muchas veces sin replanteártelas al estar socialmente aceptadas y normalizadas. Me sorprendió leer por ejemplo, que los bebés alimentados con lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, tienen más facilidad para empezar con el BLW, debido al movimiento de la lengua al succionar el pecho, o que no es más seguro dar puré para que no se atraganten ya que se atragantan los mismos niños con los dos tipo de alimentación.

En definitiva, ese primer libro fue el que me abrió más si cabe la mente hacia el BLW, aunque lo que me ha ayudado mucho también han sido los grupos de facebook y los vídeos de YouTube, para no saltar como un luchador mejicano encima de la niña y hacerle una RCP de manual a la primera arcada o mueca, porqué una cosa es verdad, si no estás segur@, mejor no hacerlo, porqué sufrir “pa ná” es tontería.

En otro post hablaré de las ventajas e inconvenientes del BLW, de los libros que he leído y de nuestra experiencia este primer mes, que está siendo muy chula, ya os lo digo.